Memoria de la Gira Europa 2026 de la Compañía ConCuerpos danza inclusiva.
Por: David Bernal y Laisvie Ochoa, con voces de todos los artistas de la compañía.
Proyecto apoyado por:
- Beca de Circulación Internacional en Danza – Portafolio Cultural Internacional Colombia en el Mundo del Ministerio de las Culturas las Artes y los Saberes
- Beca de Circulación Internacional en Danza 2026 – Programa Distrital de Estímulos 2026 del Instituto Distrital de las Artes – Idartes
- Invitación Cultural LEP – Bogotá en el mundo: circulación internacional de las artes escénicas.
Festival Gathered Together
Tras un largo viaje de más de quince horas, e innumerables horas más de gestión previa, finalmente llegamos al aeropuerto internacional de Glasgow, Escocia. Salimos de Bogotá siete bailarines: David Bernal, Andrea Atuesta, Lorena Lozano, Fabián Mariano, José Mejía, María José Rodríguez y Laura Toro, cuatro de los cuales son usuarios de silla de ruedas; el músico-compositor René Moreno y la directora artística Diana León. En el camino se unieron dos bailarines más de Países Bajos, Anneloes van Schuppen y Dennis Massar, y la directora general Laisvie Andrea Ochoa. Así, la compañía internacional de ConCuerpos quedó finalmente reunida.
Al llegar, nos dividimos en dos buses, ya que en Escocia el sistema de transporte establece un límite de un usuario de silla de ruedas por bus. Esta condición normativa implicó que muchas veces tuviéramos que tomar cuatro buses —uno para cada usuario de silla de ruedas—, lo que retrasó en más de una ocasión nuestros desplazamientos mientras llegaba cada bus. Incluso, a la hora de tomar un taxi, algunos conductores se negaron a llevar a dos usuarios de silla de ruedas. Aun así, alguna vez apareció un conductor que comprendió la situación y, valiente y generosamente, se animó a hacer lo posible para acomodar las sillas dentro del carro. Sin embargo, poco a poco fuimos encontrando la manera de hackear al sistema y poder movernos como el grupo que éramos.
El Festival Gathered Together dispuso habitaciones en el hotel Holiday Inn perfectamente accesibles para los usuarios de silla de ruedas. Los baños eran tan accesibles que, por la novedad, uno de nosotros confundió el cordón de alerta con la cadena de desagüe del inodoro y se formó un pequeño caos en el hotel, pensando que tal vez le había ocurrido algo. Él solo se estaba bañando.
Esa noche cenamos en un restaurante indio que estaba celebrando su primer cumpleaños, así que terminamos comiendo pastel, cantando el feliz cumpleaños en español y bailando música popular colombiana. Esto de cantar la canción del cumpleaños se instauró en todas nuestras salidas a restaurantes durante la gira: siempre terminaban regalándonos platos extras y nosotros terminábamos cantando y bailando.
El segundo día llegamos al Tramway, un lugar de ensueño que antiguamente era una fábrica, taller y depósito de vehículos tirados por caballos y, posteriormente, centro de operaciones de los desaparecidos tranvías. En los años 90 fue convertido en espacio cultural. Por lo mismo, sus instalaciones son inmensas y completamente accesibles, haciendo de este no solo un espacio que cumple con un requisito legal, sino un lugar que ofrece una manera generosa y amplia de incluir a personas con y sin discapacidad. Esto hace del Tramway un espacio que ofrece a artistas y visitantes un ambiente muy cómodo para estar, crear y compartir.
Allí se unió Flora Kryger-Hansen, la pasante danesa que nos apoyó, entre muchas otras cosas, con las voces de la audiodescripción de FOCARIS y que muy rápidamente se integró a la compañía.
Ese día, el grupo completo tuvo la oportunidad de ensayar la versión de FOCARIS que íbamos a presentar en el Festival, así como de conocernos con Szene 2wei y Everybody, compañías de danza inclusiva de Alemania. También nos reencontramos con Indepen-dance, compañía de danza inclusiva residente de Glasgow, referente internacional en cuanto a inclusión y organizadora de esta sexta versión del Festival Gathered Together.
A propósito de este encuentro, Laura Toro escribió:
“Por una parte, en Glasgow, en el festival Gathered Together se sintió efectivamente la juntanza. Allí cada día nos reunimos para hacer talleres, ver y presentar obras artísticas, conversar con amigxs de muchas partes del mundo en el café, entre muchas otras cosas. Poder dialogar entre compañías de danza y bailarines que tienen preguntas similares fue enriquecedor porque permite mover los límites de lo escénico un poco más en la danza inclusiva y, por tanto, en el arte en general.”
El miércoles 2 de septiembre se dio inicio al festival. Pudimos asistir a la apertura que, después de un concierto de las famosas gaitas escocesas, reunió a más de 60 personas en el escenario en una obra llamada TIGHTROPE, a cargo de Indepen-dance y Ami Dance Theatre Company. Este trabajo, de inspiración circense y construido a través del humor físico, nos recordó la maravilla y la jovialidad de la vida y las múltiples posibilidades de estar y hacer en escena para personas muy diversas.
El jueves 3 de septiembre fue nuestra presentación. Compartimos escenario con otras tres compañías: Clifftop Intergenerational Dance Company (Escocia), Szene 2wei (Alemania) e Inspire (Escocia). La gente nos ovacionó. Varias personas resaltaron el compromiso y la presencia de los bailarines en escena; algunas mencionaron que fue tanta la fuerza que tuvimos en el escenario que, si las hubiéramos invitado, se habrían unido gustosa y ardientemente a bailar con nosotras. Otras personas simplemente expresaron su emoción con un insistente ¡¡¡Wow!!! ante nuestra poderosa puesta en escena, que hacía del hogar y del fuego interno de cada uno de los bailarines un motivo para encender las tablas y avivar la llama interna de cada espectador.
Karen Anderson, la directora de Indepen-dance, escribió:
“Lo que resulta particularmente emocionante del trabajo de ConCuerpos es la manera en que integran plenamente a todos los bailarines en un solo conjunto, en lugar de separar a los intérpretes con discapacidad de aquellos sin discapacidad. El uso que hacen de la lengua de señas y la audiodescripción como elementos integrales y creativos dentro de sus presentaciones, junto con la música en vivo y el movimiento, es fresco, imaginativo y artísticamente ambicioso. La accesibilidad no es un elemento añadido a su trabajo; está incorporada en el corazón mismo de su práctica artística. ConCuerpos es una compañía de la que Colombia debería sentirse profundamente orgullosa. Su contribución a la danza inclusiva va mucho más allá de sus propias presentaciones, y su compromiso con la excelencia artística, la accesibilidad y la colaboración la convierte en una voz importante dentro de la comunidad internacional de la danza inclusiva.”
Fue tan buena la recepción que tuvimos que, en la rueda de negocios organizada por el Festival, recibimos mucha acogida y fuimos seleccionados para tener entrevistas con representantes y directivos de festivales tan importantes y reconocidos como el Festival KIADA de Corea del Sur, el Festival (A)CROSS de Dinamarca y el Festival ArtsAbility de Sudáfrica.
En medio de esas conversaciones, Diana recibió una pregunta sobre nuestras prácticas de memoria, registro sensible y publicación editorial: “¿Por qué hacen todo esto si no se los piden?” Y su respuesta fue clara:
“Lo hacemos porque hacer obras es crear conocimiento sensible, y es vital que las personas con discapacidad sean parte de esa construcción de conocimiento. No solo creamos mundos oníricos que se proyectan en cajas negras. Creamos referentes de cuerpos, creamos técnicas corporales, maneras de comunicarnos y movernos fuera de los estándares de la danza. Configuramos nuevos códigos corporales.”
Esta idea atravesó buena parte de la gira: no se trataba solamente de presentar una obra, sino de compartir una manera de entender el cuerpo, la creación y la accesibilidad.
Fabián mencionó que:
“Este trabajo nos ha llevado a un lugar donde dejamos a la danza contemporánea colombiana a la altura de grandes festivales a nivel internacional, demostrando que la discapacidad abre una infinidad de posibilidades para hacer arte.”
El viernes tuvimos la oportunidad de ofrecer dos talleres inspirados en FOCARIS como parte de la programación del Festival. El primer taller, Dance, Sign Language and Inner Fire, se enfocó en la integración de la Lengua de Señas y la danza, y fue liderado por Lorena Lozano y Dennis Massar. El otro, When Fires Meet, fue liderado por David Bernal y José Mejía y se enfocó en el trabajo de duetos.
Al respecto, José escribió:
“Compartir espacios de taller con participantes del festival permitió afianzar y descubrir el impacto de la investigación de ConCuerpos en relación con las prácticas y metodologías de las demás compañías participantes. Recibir retroalimentación directa y observar el impacto del material trabajado sobre los demás cuerpos nutre profundamente la investigación de ConCuerpos y amplía la perspectiva de trabajo hacia un enfoque múltiple y global.”
El último día del Festival tuvimos la oportunidad de ver el estreno de la maravillosa obra SHADOW LANDS, dirigida por Marc Brew y coreografiada por Eve Mutso, con bailarines de Indepen-dance. Al final nos quedó la sensación de que Indepen-dance y ConCuerpos tienen investigaciones similares, en las que, sobre todo, existe una preocupación por profundizar y ampliar las potencias de la expresión artística. En el caso de ConCuerpos, una investigación en torno al fuego interior; en el caso de Indepen-dance, una investigación en torno a los retratos familiares. Sin que por ello las personas con discapacidad queden al margen de los bailarines virtuosos o que, por el contrario, pero igual de problemático, ocupen una posición privilegiada en la escena. Aunque parezca sencillo y obvio, los integrantes de ambas compañías somos personas, artistas a quienes nos interesa expresar nuestra perspectiva sobre nuestra propia vida y sobre el mundo que nos rodea. Algunos somos personas con discapacidad, otros no. Lo importante para nosotros es descubrir, en cada una de las personas que participa, la fuerza y el entusiasmo para hacer de la danza un motivo para juntarnos y descubrir nuevas formas de ser y de hacer.
Estar en un festival internacional de danza inclusiva es una experiencia única, no solo por la importancia política que esto representa para las personas con discapacidad, sino porque el trabajo, las preguntas y las estéticas pueden cotejarse y ponerse en diálogo con otras compañías del mundo que tienen la misma intención y profesionalización en la danza con enfoque accesible. En una conversación sobre FOCARIS con una persona sorda y usuaria de silla de ruedas, salló el tema de la importancia de presentar la sensualidad de los cuerpos diversos en escena, expresando que le parecía un tema muy profundo y necesario para romper paradigmas limitantes. Se lo decía a Diana en señas escocesas, que luego se traducían al inglés y después al español. Y así fue todo el festival: un infinito de traducciones e interpretaciones, sin tener que justificar por qué es necesario que el mundo sea accesible, sino asumiéndolo como un principio básico para estar juntas, bailando.
Cerramos nuestra participación en el Festival con un evento tradicional escocés llamado Cèilidh, en donde la compañía anfitriona compartió y enseñó a todos los asistentes sus bailes típicos. Asimismo, lo hicimos algunas de las compañías invitadas, entre las cuales Colombia se destacó por su sabrosura musical. Haber compartido este espacio con todos los artistas del Festival nos permitió recordar que la danza, más allá de las coreografías y las preparaciones, también es goce; también es la oportunidad de aprender nuevos movimientos y hacerlo con el ánimo de disfrutar y encontrarse con otras personas que disfrutan al moverse.
Sobre la experiencia en general en el Festival, Laisvie escribió en sus memorias:
“También fue demasiado especial y conmovedor estar nuevamente con ConCuerpos en Gathered Together, diez años después de nuestra primera participación, en 2016, cuando viajamos con María José y Andrés Lagos por primera vez. Ver cómo hemos desarrollado durante estos años una relación artística, pero también personal, con Karen Anderson y los demás integrantes de Indepen-dance es algo fantástico y que merece ser celebrado. Poder regresar cada dos años con nuevas propuestas y ahora, diez años después, con una nueva generación de artistas y con una compañía internacional que ha crecido y profundizado su trabajo fue, para mí, un momento muy significativo.”
Países Bajos
De Glasgow viajamos a Ámsterdam, Países Bajos, y nos alojamos en un hostal que muchos años atrás operó como un hospital, o acaso una escuela, y que ahora recibe a gran cantidad de visitantes, incluidas muchas personas en silla de ruedas, gracias a su completa accesibilidad. Sin embargo, al movernos por la ciudad nuevamente nos encontramos con problemas similares a los de Glasgow. En Ámsterdam también existe una limitación en el número de personas usuarias de silla de ruedas que pueden viajar simultáneamente en un tranvía.
Finalmente nos negamos a repetir la experiencia de Glasgow. Éramos cuatro personas usuarias de silla de ruedas y no queríamos aceptar que una regla de accesibilidad terminara convirtiéndose en una forma de separarnos. Así que dividimos el grupo en dos, de manera que cada grupo viajara con dos personas usuarias de silla de ruedas. En algunos trayectos, incluso, una de ellas se trasladaba a una silla convencional para dejar libre el espacio destinado a las sillas de ruedas. Pero después decidimos probar algo diferente. Las personas usuarias de silla de ruedas actuaríamos como si no nos conociéramos. Y entonces ocurrió algo curioso. Los encargados del tranvía suelen informar a quienes acompañan a una persona en silla de ruedas que no pueden viajar más de una persona usuaria de silla por tranvía. Sin embargo, cuando los usuarios de silla son autónomos y se presentan como un grupo de amigos, una pareja o simplemente como personas que viajan juntas, parece resultarles mucho más difícil hacer cumplir la misma regla. O, al menos, no lo intentaron con nosotros. Quizás porque, en ese momento, la situación deja de parecer un asunto de acompañamiento o de asistencia. Son simplemente personas que quieren viajar juntas, y decirles que no pueden hacerlo adquiere otro peso. Ya no parece que se esté diciendo únicamente que no hay espacio suficiente para dos o tres sillas de ruedas; de alguna manera, parece que se está diciendo que esas personas, juntas, ocupan demasiado espacio. Ahí aparece una pregunta que va más allá del tranvía: ¿qué sucede cuando las normas diseñadas para organizar el acceso y la seguridad terminan determinando también quién puede ocupar el espacio público y en qué condiciones?
Nuestros desplazamientos se dieron principalmente hacia la Academia de Danza y Teatro de Ámsterdam. Allí pudimos ensayar la pieza DOUBLE SENSE, que estaba programada en el Amsterdam Fringe Festival. Esta pieza es dirigida e interpretada por Dennis Massar e Issam Zeumouri, con la asesoría artística de Laisvie, quien propuso incluir a los demás bailarines de ConCuerpos como apoyo al dúo, en vista de que las funciones de Double Sense estaban programadas para la misma semana en que la compañía estaría en Ámsterdam y Dennis es bailarín de ConCuerpos Netherlands. Dennis e Issam aceptaron generosamente esta idea y, en su proceso de creación previo, ya habían definido los modos en los que los demás bailarines podrían apoyar cada escena, usando la metodología de Highlighting, que también fue parte del proceso de creación de FOCARIS y que Laisvie aprendió con la maestra española Marta Coronado.
Al respecto, Dennis señaló:
“Como también tenía mi proyecto, Double Sense, al mismo tiempo, fue maravilloso ver la flexibilidad de todos en ConCuerpos, lo que hizo que trabajar con los bailarines fuera muy fácil. Estaban conectados y participaban activamente, pensando junto conmigo y con Issam. ¡Eso nos permitió crear una buena presentación en muy poco tiempo!”
La obra tuvo tres presentaciones en el Teatro Podium Mozaïek en Ámsterdam, durante el 9 y 10 de septiembre, así que la compañía se dividió en dos elencos para que cada grupo estuviera un día en funciones. Sin embargo, cada elenco desarrolló las mismas coreografías que creamos conjuntamente. Una suerte de logística que involucró eficacia, creatividad y capacidad de resolución para apoyar el dueto de Dennis e Issam. La obra tenía como base la posibilidad de comunicación entre una persona sorda y una persona ciega que se encuentran a través del contacto y hacen del contacto y la danza un diálogo. Nosotros hicimos parte del coro.
Este intercambio fue muy valioso. Al respecto, David escribe:
“Además de disfrutar mucho de la puesta en escena, recuerdo especialmente un momento en el que tuvimos que dividirnos y a mí me correspondió trabajar con dos bailarinas con quienes no había tenido experiencia previa. Entonces fui consciente de lo emocionante que era estar allí, creando material conjuntamente con personas nuevas, en una academia de danza, en Europa. Fue todo un reto, tanto por mis habilidades comunicativas en un idioma que no es el mío como por la necesidad de aportar, resolver y proponer material que posteriormente sería utilizado en la obra. Esa experiencia me permitió reconocerme también desde otro lugar: como bailarín capaz de crear, dialogar y aportar en un contexto nuevo y con personas con las que nunca antes había trabajado.”
También en la Academia de Danza y Teatro, Kamee Frieling, la última integrante de este maravilloso equipo multinacional de más de 14 personas, se vinculó no solo para hacer parte de DOUBLE SENSE, sino especialmente de la versión de FOCARIS que presentamos en el legendario y prestigioso Teatro Korzo en La Haya el 11 de septiembre. Fue increíble ver cómo, en estos cuatro días, recuperamos la versión internacional de FOCARIS e incluimos a una nueva bailarina, quien, gracias a su inteligencia corporal y disposición abierta, en un par de ensayos asimiló todo el material de la obra, incluso un dueto coreográfico bastante largo.
Kamee lo recuerda así:
“Desde el primer momento, sentí como si hubiera entrado en un baño de agua tibia y, de alguna manera, me hubieran invitado a lanzarme de lleno. Gracias a su apertura y disposición para recibirme en el trabajo y enseñarme la obra completa en tan solo dos días, inmediatamente sentí confianza y pertenencia. Me encontré formando parte de una familia cálida, donde todos se apoyan y se cuidan mutuamente, y donde realmente están presentes los unos para los otros. Esto creó un espacio en el que me sentí lo suficientemente segura como para confiar, experimentar, explorar y entregarme por completo a la danza. Me conmovieron profundamente la presentación y la fuerza y el espacio que se le da a cada bailarín. Cada bailarín tiene la oportunidad de compartir su propio y hermoso solo, mientras que, al mismo tiempo, se puede sentir cuán profundamente conectados están todos entre sí. El sentido de comunidad está claramente en el corazón de ConCuerpos, sin perder nunca de vista el trabajo en sí mismo.”
Vale la pena mencionar el acompañamiento constante durante toda la semana de las dos intérpretes de Lengua de Señas Holandesa, Anna Mbayo y Danielle Wildenboer, quienes estaban allí para apoyar la comunicación de Dennis. Ellas se integraron de una manera muy especial al grupo y fue maravilloso vivir un apoyo a la accesibilidad como se debe: constante, entre dos personas para evitar la fatiga y remunerado justamente por el Estado. También nos ayudaron a conectarnos con personas sordas que fueron a las funciones.
Esta experiencia resultó significativa para Lorena Lozano, pues:
“En lo personal, como artista e intérprete, el encuentro con colegas de otras latitudes me ha permitido nutrir mis ideas sobre la accesibilidad y hacerme más preguntas sobre los retos artísticos que tenemos en la escena, más aún cuando hay tantos idiomas que se cruzan en nuestra danza. Conocer a intérpretes de Lengua de Señas de otros países y a artistas Sordos, entablar diálogo con ellos y reconocer que compartimos caminos y retos me permitió ahondar en las necesidades del sector para recibir satisfactoriamente a personas Sordas en los contextos culturales y artísticos del país, y soñar con una red de intérpretes escénicos oyentes y Sordos que puedan formar comunidad.”
El jueves 10 de septiembre, mientras el elenco número uno se presentaba en el Amsterdam Fringe Festival, el elenco número dos viajó a La Haya para ofrecer dos talleres inspirados en FOCARIS, organizados en alianza con Holland Dance Festival y, en particular, con el gran apoyo de Irene van Zeeland, quien fue nuestra madrina durante toda la gira y buscó apoyarnos de todas las maneras posibles. El taller Powerful Bodies, dirigido a adultos mayores, comenzó descubriendo el fuego interno a través del tacto, el calor y una conexión íntima con el propio cuerpo. Luego, Laura encendió la llama con ritmos tropicales; Anneloes compartió la metodología de movimiento de su solo, invitando a la creatividad y la exploración; y finalmente Laisvie llevó la coreografía del solo de Lorena en FOCARIS para terminar en una verdadera fiesta.
El segundo taller, Water Body, fue dirigido a personas jóvenes y adultas con y sin discapacidad y liderado por Diana León y Fabián Mariano. En este taller, la conexión entre el cuerpo y el agua se abordó desde diversas perspectivas: fuimos algas, mareas, lagos y cardúmenes. El taller concluyó con un ejercicio de creación en el que los y las participantes demostraron su gran creatividad.
Finalmente, el día más esperado llegó. El Teatro Korzo, en La Haya, nos abrió sus puertas y pudimos presentar nuestra obra FOCARIS con el equipo internacional completo con el que fue creada en 2025, gracias al apoyo del Teatro Julio Mario Santo Domingo y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia. Había pasado casi un año y ahí estábamos de nuevo, reconociéndonos y ampliando nuestros sentidos para movernos con la fuerza y la sutileza del fuego. Incluso con la adición de la suave voz de Flora y dos bailarinas más: Kamee y Laisvie, quien se unió al grupo de danza para resolver algo logístico en Glasgow y no quiso salir más. Una hora y veinte minutos que no parecieron tales y que no se compararon con el tiempo durante el cual los espectadores aplaudieron de pie, extasiados por la euforia que les entregamos.
Anneloes lo describe así:
“Como colectivo compartido, nos convertimos en una enorme ola/fuerza de arte que dio lugar a dos presentaciones extáticas y emocionantes y a cuatro talleres profundos y conmovedores. Justo antes de la función sentí algunos nervios saludables recorriendo mi cuerpo. En cuanto entramos al escenario, los nervios se desvanecieron, transformándose en una profunda entrega y confianza. Lo sabía y lo sentía visceralmente: no tenía que hacer esto sola. Sabía que podía ocurrir que sintiera que no tenía suficiente dentro de mí, pero eso no importaría, porque el grupo me sostendría. Podría conectar con fuerzas que son más grandes que una sola persona.”
Muchas personas lloraron y se acercaron, todavía vibrando, a hablarnos después de vernos. Recibimos muchísimos comentarios hermosos: personas que nos hablaron de la consolidación de un grupo muy cohesionado, de una verdadera apuesta inclusiva y accesible, y de cómo cada integrante podía brillar a su manera, mostrándose vulnerable y fuerte al mismo tiempo.
Al respecto, Irene escribió:
“FOCARIS fue una verdadera fiesta de fuego que contagió de entusiasmo a todo el público y mostró una danza inclusiva de altísima calidad y un acceso universal lleno de tanta alegría que era difícil quedarse quieto en la silla. La compañía se enfoca en integrar la accesibilidad al proceso artístico, de modo que nunca sea algo añadido posteriormente, sino que esté siempre en el centro de la creación. La lengua de señas y la audiodescripción son parte de la obra, al igual que la coreografía y la composición musical.”
La participación de René Moreno, tocando el piano y cantando en vivo, fue uno de los aspectos destacados. Muchas personas quedaron profundamente encantadas con su presencia y con la manera en que la música en vivo atravesó la obra.
René lo recuerda de esta manera:
“Sobre el 11 de septiembre de 2026 en el teatro Korzo de La Haya solo puedo decir que fue la jornada más significativa de todo este viaje, pues era la primera vez que sonaba todo FOCARIS. Sí, ya habíamos tenido una temporada de estreno, pero la música madura con el tiempo y durante este año fui añadiendo nuevos materiales, como un coral para el goce de nube, algunas transiciones y detalles, además de nuevas estrofas para el poema creadas específicamente para esta gira. Así que esta sería la primera vez que iba a poner a sonar alrededor de siete géneros durante hora y media, y con el mejor piano posible, lo cual no solo fue un gran combustible, sino un brazo de Laisvie en mi hombro diciendo: ‘tu música es importante’. Pude notar entonces que cada detalle en la planeación no solo tenía un objetivo operativo, sino una intención de hacernos sentir acompañados durante todo el proceso.”
René y Flora, bajo la dirección de Diana, consolidaron un gran equipo que cuidó la línea sonora de la obra, que es tan importante en este trabajo y que incluye audiodescripción creativa en el diseño sonoro para las personas ciegas o con discapacidad visual.
Al respecto, Diana reflexionó:
“En medio del ensayo general, escuché a Flora y la audiodescripción. Generalmente soy yo la que está allí sentada junto a René; esta vez era ella, con su voz contundente y clara. Durante los últimos ensayos repasamos cada momento. Yo debía ser clara y contundente con las pistas para la entrada de cada audio; debía mostrarle, en español, las tonalidades y las intenciones de la voz. Ninguna de las dos entendía el idioma de la otra, pero cuando hacíamos sonidos sin sentido, todo tenía más sentido. Ella, con una impecable precisión, atendió todas mis indicaciones, siguió cada una de las pistas y habitó con su voz el universo de la audiodescripción. La convicción sobre las decisiones escénicas suele llegarme tarde. En medio del ensayo me llegó esta: la audiodescripción de la obra es una obra en sí misma. Qué gran trabajo hemos realizado. Pensé.”
En general ese día cristalizó un gran esfuerzo colectivo en una función inolvidable que pudo brillar tan fuerte gracias a un tejido con muchos hilos y a una insistencia a lo largo de muchos, incluso ya en dos continentes. En palabras de Laisvie:
“Así, la gira, y especialmente la parte en Países Bajos, fue una forma de cosechar muchos de los trabajos y relaciones que he construido en este continente antiguo en pro del proyecto colectivo que es ConCuerpos. Los talleres apoyados por Holland Dance Festival y especialmente Irene ofreciendo hasta su cama; Romany, la escocesa que un día tocó mi timbre sin ser anunciada y se volvió colombiana, recogiendo a la compañía en el Aeropuerto; la relación con Damar Lamers y su proyecto hermoso ReDiscoverme, a través del cual pudimos estar en la Academia de Danza de Ámsterdam; mi amigo Carles apoyando a María José de la manera más sensible y hermosa posible; Nicoline una de las bailarinas de mi obra We Alive abriendo las puertas de su preciosa casa a 7 desconocidos; Ciran, el hijo que Karen y nuestro novio colectivo, viajando de Londrés La Haya para estar un fin de semana más con nosotres, mis mejores amigas y amigos no solo yendo a la función e invitando a toda su red, sino dejando que el fuego de Focaris derritiera un poco su corazón hasta las lágrimas; los participantes de mis clases en DansCentrum Utrech y los Good Old Timers participando en los talleres y asistiendo a la obra; mi novio Johan apoyando con tanto que no alcanzo a escribir…”
Esa noche quedará para la posteridad no solo por el gran éxito de la función, sino también porque fue la ocasión para que Irene van Zeeland, Suzanne Faber y Astrid Mayer (nueva junta directiva) firmaron los papeles que constituyen legalmente a ConCuerpos Netherlands como una fundación en Países Bajos, hermana de la Corporación ConCuerpos en Colombia. ¡Salud y larga vida a ConCuerpos!
La playa
El último día visitamos una de las playas de La Haya y, aunque la arena no es nada accesible para los usuarios de silla de ruedas, nos dimos mañas para bañarnos en el Mar del Norte, aunque solo fueran los pies. Unos cargaron las sillas, otros a los usuarios de silla de ruedas, alguna gestionó una butaca, otra una silla más. Al final, en colectivo, como siempre, respondimos la pregunta del misterio de estar vivos. Tuvimos un día de descanso después de dos semanas muy intensas, entre ensayos, funciones y demás. Sin embargo, hasta el último minuto, incluso cuando ya habíamos cumplido nuestra misión, nunca dejamos de procurar cuidarnos y, en colectivo, llegar al mar. Esto es lo que significa ConCuerpos. Esto fue lo que reiteró la gira.
En opinión de Flora:
“Conocer a la compañía y hacer la gira con ellos como practicante me ha dejado absolutamente maravillada por su compromiso incondicional entre ellos y por la creación de espacios de esperanza, inclusión y empoderamiento. Por crear espacios de danza y comunidad como un refugio libre de juicios y prejuicios. Un lugar —ya sea en el escenario, en el ensayo o fuera del estudio— donde todas las personas se sienten celebradas y donde cada una puede asumir un papel activo en la construcción de lo colectivo.”
Diana recuerda ese último día así:
“Estoy sumergida en las olas de un mar frío. A lo lejos veo a David, sentado en la silla que encontramos abandonada en la playa y que pusimos allí para que cada amigo sillista pudiera tocar el mar. A su lado, José y René comparten un mismo saco y, detrás de la montaña de arena, el resto del equipo contempla la tranquilidad del trabajo realizado y disfruta de un paisaje que nos llena los ojos. Yo salto en medio de las olas, agradecida por este viaje y por la fortuna de no hacerlo sola. Veo a Lorena y su tranquilidad, a Majo en descanso y a Fabi con sus bromas. En medio de las olas nos veo como nos vemos cada día de ensayo en Bogotá, caminando juntas en la oscuridad de la noche. Nos veo con amor.”
Laisvie también escribió sobre el cuidado:
“Me reafirmó que ConCuerpos no es solamente una compañía que hace obras: es una comunidad que se construye, se cuida y se transforma cuando estamos juntos. Y poder vivir eso en Europa, con todo el grupo reunido, fue profundamente conmovedor y uno de los momentos que más voy a guardar de esta gira. Esa capacidad de estar juntos, de cuidarnos y de encontrar soluciones colectivamente fue también lo que nos permitió sostenernos frente a las dificultades y seguir avanzando.”
En general, la gira fue un gran éxito. Vivimos una experiencia nueva cada media hora, como lo decía René, y nos sentimos orgullosos de llevar nuestra danza por el mundo.
Sobre esto, Fabián escribió:
“La compañía demostró que el talento y la disciplina no están medidos por cuerpos virtuosos o hegemónicos, sino que la diversidad de los cuerpos es la que crea las formas. Son las diferentes maneras de moverse las que permiten brotar habilidades inimaginables y propias, tan poderosas como las de cualquier otra compañía que no tenga en su elenco personas con discapacidad.”
Para cerrar las María José Rodríguez son perfectas:
“He vivido una aventura hermosa. He bailado en lugares que no se explican, con gente que me deja claro por qué yo, una simple mujer usuaria de silla de ruedas, bailo y hago lo que hago: resignificar el cuerpo diverso.”




